MASAJE

 




Siempre me han gustado los masajes.
Los de fisio que te dejan roto pero nuevo, los que te regalan con un spa, los relajantes, todos y cada uno de ellos.
Tanto me han gustado que empecé a estudiar cursos de masajes, me compré libros y fui descubriendo técnicas y descubriendo cosas que n sabía, y es así como llegué al mundo del masaje tántrico.
Soy curioso por naturaleza, mucho y eso hizo que necesitará conocer como son y mi cabeza que no para de pensar, empezó a forjar el plan de poder darme un masaje así.
 
Necesitaba por una parte un masaje, tenía la espalda super contracturada y por otra parte necesitaba sacar de dentro de mi toda la tensión, tanto del stress del trabajo, como el nerviosismo del tipo de masaje
 
Empecé a investigar, me daba un poco de miedo y reparo que encontrar, todo lo veía o muy ligado a tema sexual o no me inspiraba confianza. Al final encontré un sitio, tenía la parte que buscaba de masaje, me da la intimidad que buscaba y a parte me atraía la estética, muy oriental.
 
Así que me Lie la manta a la cabeza y les mandé un mail preguntando. Les expliqué lo que buscaba y me ofrecieron un masaje. Iba a ser una masaje sensual y sensitivo, con dos repeticiones, es decir iba a poder correrme dos veces. No iba a haber masturbación, solo roce de cuerpos.
 
Y fui allí, el día señalado.
 
Iba muy muy nervioso, pero no me había planteado arrepentirme en ningún momento. Era un lunes a las 11 h, me acuerdo perfectamente.
 
Al entrar me hicieron pasar a una pequeña sala que cerraron con una cortina y me ofrecieron de beber. Vino una chica muy simpática a explicarme cómo funcionaba todo y se fue. Después vino la chica de recepción y me preguntó si lo tenía claro y que podía elegir entre ella y la chica que me lo había explicado.
 
Me puse un poco nervioso, no tenía pensado poder elegir, pero al final elegí la chica que me había explicado todo, la verdad es que lo había hecho muy natural y me había sentido cómodo hablando con ella.
 
Me llevaron a una sala increíble, con un fouton (es como una cama muy baja) muy grande y me pidieron me desnudara y me diera una ducha por higiene. La saña consistía en un gran fouton cálculo de de 2x2 con velas aromáticas a los lados que eran la única iluminación, en las paredes había espejos a nivel prácticamente del suelo.
Al fondo estaba la ducha en un pequeño cuarto donde había dejado mi ropa.
 
Cuando estuve listo avisé y vino la chica.
 
 
Yo estaba aún cubierto por el albornoz al salir de la ducha, ella venía con un kimono oriental. Me preguntó si estaba nervioso y yo le dije que un poco.
 
Me dijo que tranquilo que si estaba allí era para relajarme y me pidió me desnudara y me tumbara boca arriba.
 
Lo hice y ella también se desnudó.
 
Mi nerviosismo iba en aumento, se que en la situación que estábamos daba igual pero…y si me empalmaba directamente …¿qué pensaría de mi?
Tengo ese defecto, pienso mucho
 
Comenzó a untarse las manos con gel y empezó lentamente a masajearme las piernas.
 
En ese momento se me fueron los nervios y comencé a relajarme. A relajarme en parte porque tenía miedo que toda la tensión fuera a un único sitio.
 
Pero la verdad es que el masaje siguió por las piernas en ningún momento llego a tocar mi pene, que comenzaba a crecer...después , ella comenzó a ponerse gel ella y a mí en el pecho y empezó a masajear mi pecho con las manos y luego con su cuerpo.
En ese momento si que habían roces...
Yo cerré los ojos y me dejé llevar, tenía las manos pegadas al suelo, tocando el fouton, simplemente esta sintiendo, recibiendo todas las sensaciones que me producía su cuerpo, no buscaba el contacto, no quería tocar, solo quería sentir y ser tocado
 
después , ella comenzó a ponerse gel ella en su cuerpo, en su pecho en sus piernas y a mi en el pecho y empezó a masajear mi pecho con las manos y luego con su cuerpo.
En ese momento si que habían roces...
 
Nunca me había sentido así, desnudo ante una mujer, sin un beso ni nada..y su cuerpo sobre el mío...recorriendome.
 
Recuerdo detalles, tenía un piercing en el pecho, en el esternón,  era bajita y musculada.
 
Y empezó a moverse sobre mí
 
Yo disfrutaba y a la vez sufría
 
Mis manos seguían quietas en loa costados,  pensaba que no debía tocar 
 
Y ella se movía 
Mi pene reaccionaba, había crecido ya y ella lo movía con su cuerpo, arriba abajo, derecha izquierda.
 
Intentaba concentrarme en la música pero en ese momento bajó y lo tocó con sus tetas. 
 
Todo el autocontrol que tenía se me iba.
Volvió a subir y me di cuenta que no iba a poder aguantar más .
“Creo que voy a explotar”  -le dije
Y ella dio dos pasadas más lentas y cno  su mano hizo que terminara explotando sobre mi barriga
Noté su cara de asombro, a veces pasa, sé que cuando explotó… tiro bastante y durante bastante tiempo.
 
Me dio unas toallas y me limpié 
 
Después hablamos un poco y bebimos agua
 
Me dijo si estaba bien si me había gustado y yo dije que si
 
Tras recuperar aire, me pidió ponerme boca abajo y comenzó a hacerme un masaje de piernas, culo y espalda.
Se entretuvo bastante en mi espalda pues al estar muy contracturada lo notó y me alivió bastante tocando en ciertos puntos.
 
Luecgo continuó, primero con las manos, pero luego con su cuerpo que deslizaba sobre el mío...y al pasar cerca de mi cabeza gemía a mi oído.
 
Y eso me volvía loco
 
Sabía que era parte del masaje, pero gemir en mi oreja es algo que me pone muchísimo 
Y lo hacía varias veces 
En uno de los espejos laterales y podía ver su cuerpo sobre el mío.
 
Tras un buen y maravilloso rato me pidió volver s ponerme boca arriba
 
Volvía a estar erecto y si era posible … aún más que antes
Esta vez cambió y comenzó a rodar perpendicular a mi sus pechos en mi pecho, luego otra vez sobre mi...
 
Me sentí raro pero le pedí permiso...¿puedo tocarte el culo?
 
Y me dijo, si, no me importa, eres muy educado.
 
Puede que se lo dijera a todos, no lo sé., pero me sentí bien.
 
Siguió moviéndose, ahora mis manos recorrían su espalda y su culo...
 
Estaba de nuevo a mil...y ella lo sabía
Y redujo el ritmo...pensé que querría acabar pronto pero aún mantuvo el juego unos minutos más...
 
Llego incluso a pasar sus senos por mi cara...divina tentación 
 
Y la avise que terminaba de nuevo...
Terminé y de nuevo me dio una toallita para limpiarme 
 
Ella se vistió y me dijo que me duchaba hoy me pusiese y me diría cuando salir.
Nos despedimos con dos besos.
Fue una experiencia distinta, la necesitaba, fue un buen masaje, no lo considero como sexo, por que el sexo no era el fin del masaje. Es una experiencia multisensorial y sentimos con todo el cuerpo.
 
 

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