Luz de luna
La luz de la luna bailaba sobre su cuerpo.
Nuestra ropa yacía tirada por la habitación, fogosos nos habíamos entregado el uno al otro en una danza morbosa y excitante, como solo ella conseguía hacerme sentir.
No podía parar de mirarla, de seguir deseándola y la luna no me lo ponía fácil, iluminando su cuello, el nacimiento de sus senos, haciendo que la sangre volviera a fluir por los caminos de la excitación.
La besé en la frente y ella ronroneó.
-Sabía que me estabas mirando- dijo clavándome esos ojos tiernos e infernales a la vez.
Yo me enrojecí como un niño, no tenía sentido, pero ella siempre conseguía turbarme, me daba miedo que pudiera conocer mi interior tan bien y a la vez me excitaba hasta la locura.
-Piensas demasiado – Dijo mientras gateaba hacía mí, arqueando su cuerpo como una pantera rondando a su presa.
Y esos ojos me hechizaban, me hacían sumergirme en ellos, entregarme…ella acortó poco a poco las distancias, sin dejar de mirarme, gateando, devorándome con la mirada, deseándome con el pensamiento, excitándome con su olor.
Sin besarme, gateando empezó a rodearme, sin dejar de mirarme, haciendo que me venciese hacia atrás, excitándome al ver la lujuria en su mirada. Una vez que estaba completamente tumbado en la cama sacó su lengua y lentamente comenzó a recorrer mi cuerpo desde los labios hasta que su boca no pudo descender más pues chocó con toda mi excitación.
¿Todo esto es por mí?. Dijo con su voz juguetona, a la vez que lo recorría suavemente con la mano.
Volvió a subir lentamente , pegando su cuerpo al mío….
Y vi la luz de la luna, envidiosa, bailar sobre su cuerpo, mientras era yo quien disfrutaba de él.
Impresionante.
ResponderEliminarMuchas gracias
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