Tocala otra vez Sam

Tócala otra vez Sam

Como un Humphrey Bogart cualquiera entro al bar que es la vida y le digo al pianista del destino que vuelva a repetir.

Si, esa misma canción,  la que habla de soledad, de hastío,  de desconcierto. La que en su letra bonita esconde tristeza, la que tiene ese estribillo pegadizo que dice que la culpa no es mía.
La que cuando termina de sonar siempre me deja igual, en la casilla de salida, hecho un ovillo, preguntándome por que sigo escuchándola.
Pero cuando vuelvo a pedirle a Sam que la toque, con ese whisky que es mi ilusión ilusión la mano, vuelven a sonar esas notas de alegría,  me hacen volver a disfrutar y olvidar el final.

Si, soy ese idealista que vuelve a escuchar la misma canción,  aunque sepa como acaba.

Comentarios

  1. Así somos,aún sabiendo que el final puede ser el mismo volvemos a escucharla....la diferencia es que cada vez que la escuchamos vamos perdiendo esa inocencia inicial y nos volvemos más duros...

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