Bocazas

 


A veces no somos conscientes del daño que hacemos, con palabras o gestos.

A veces no soy consciente de la consecuencia de mis actos. Sí, con buena fe, pero eso no exime de saber que lo que digo puede provocar una explosión nuclear.

No me vale esa excusa manida de lo hice pensando en tu bien.

A veces creo que debería callar la boquita.

La verdad es que a veces el manual de instrucciones de la vida se salta páginas y nos deja sin saber cómo actuar.

Y odio las incertidumbres, odio no saber que hacer, odio la impotencia.

Siempre con esa manía de psicólogo McGyver, cuando no dejo de ser una persona normal y corriente con muchas carencias.

Además, no todo se soluciona con un perdón. ¡No!

Perdón mundo he apretado el botón rojo de destrucción nuclear – No pasa nada chaval, se acaba la raza humana pero ha sido sin querer.

NO

Perdón no soluciona nada.

Siempre, siempre me ha acompañado ese temor a cagarla y es normal, siendo un bocas.

Así que así estoy, escuchando Powewolf a todo volumen, reventándome el cerebro para no pensar.

Por que si pienso no paro de ver mis errores a cámara lenta y el destino riéndose de mí.

Solo tengo un consejo, que pienso aplicarme, antes de hablar cuenta hasta 10.

Ese lo vendo gratis.

Comentarios

  1. Mi madre siempre me dice que, quién mucho habla mucho yerra.
    Yo tengo incontinencia verbal. Y meto cientos de miles de gambas.
    Lo malo es que nos damos más cuenta de las meteduras de pata que de los aciertos... Que tb tenemos. Y esos no nos lo recordamos tanto.
    Dicen que hay que aprender a perdonarse. Ojalá lo logres... Y nos cuentes el secreto!! 😊😊

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  2. Hay ese botón rojo ..cuantas veces a roce de mano..Así es el ser humano, imperfecto..pero se debe aprender porque también debemos evolucionar..saludos 🙂

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