El folio en blanco
El folio en blanco me recibe de nuevo
Como un paño de lágrimas se abre ante mí.
Varias historias se cruzan por mi cabeza, vivencias,
carencias, necesidades, todo se agolpa en mi cabeza pugnando por salir. Una
cacofonía de sentimientos de prioridades, de expectativas y realidades.
Pero yo solo quiero bailar.
Bailar con las letras, un baile lento y pausado, con música
de vals vienés.
Bailar, con los sentimientos, llevando el ritmo, haciendo
que dancen conmigo. Cogerlos suavemente por la cintura y dar vueltas sin parar,
olvidándonos de la vida.
Bailar con mis carencias, hacerlas sentir la más bella dama
de la corte, que el resto de parejas se aparten dejándonos solos y recibir los
aplausos ante las arriesgadas maniobras.
Bailar con mis miedos una danza tradicional irlandesa,
perdernos al ritmo incesable del zapateado del Riverdance, que los pies no se
vean de la velocidad que toman, con las manos en la cadera desafiarnos en
acrobacias y piruetas y que los tambores y el violín suenen poseídos por el
mismísimo diablo.
Pero en el fondo, porque me miento, me da igual la música,
me da igual el baile, me da igual el sitio, si lo que me apetece es bailar
contigo.
Ese baile pendiente que nunca será, ese baile que ni siquiera
sabes que quiero bailar porque no me conoces.
Yo tampoco te conozco ¿y eso que más da?
Se que existes, se que quiero bailar contigo, quiero mirarte
a los ojos, quiero sentirte a mi lado, olvidando el mundo, sabiendo que solo
existimos tú y yo, sabiendo que no hace falta nada más
Y el folio en blanco vuelve a sonreírme, cómplice pues solo él
me comprende, solo él es mi confidente y en el fondo es él quien acaba bailando
con mis sentimientos…
Hasta que llegues tú.
¿Qué sería de nosotros sin los folios en blanco?
ResponderEliminarGracias.
Muchas gracias.
EliminarEl folio en blanco es la tabla de salvación del alma