Hechizo

 

Quizás fue tu voz, quizás fue esa forma tuya de reír, o incluso tu expresividad…la verdad es que fue una mezcla de todo lo que me desarmó por completo

No tengo duda que la primera vez que te abrace, ese abrazo tímido de la primera vez, notando tu cuerpo junto al mío, tu olor, envolviéndote en mí, no tengo duda…que en ese momento no pude pensar en otra cosa que en besarte y amanecer un día a tu lado tras una noche de sábanas revueltas, jadeos, sexo salvaje y dulce, mucha pasión y poco sueño.

Tengo la certeza que cuando toqué tu pelo y deslicé mi mano suavemente por él me lanzaste algún hechizo…no mientas.

Pero todos estos pensamientos desaparecieron cuando te besé, si, aquí el recatado y formal no pudo contenerse y te besó…

¿lo recuerdas?

Yo sí.

Aún tengo tu cara en mi mente, antes de montar en mi coche, cuando al despedirme te besé…tu cara de sorpresa, como diciendo ¿Qué ha hecho?

Mi miedo, pensando…la he cagado

Y entonces…si, entonces, tu mirada cambió, felina, desafiante…

Y saltaste sobre mí, apoyándome contra el coche besándome sin control, sin que el mundo existiera…abriendo mi boca, haciendo que tu lengua bailara con la mía.

Y después te separaste, pero con tu mano en mi pecho, mirándome como el ave que mira a su presa…devorándome con la mirada, atrapándome…

“Te tienes que ir” – Fue tu frase mientras me guiñabas un ojo y te ibas…

Yo, atribulado entré en el coche, no sin antes ver como te alejabas y te girabas para decirme adiós.

Y entonces …

Entonces tu mensaje

“¿De verdad te vas a ir?”

Eres una hechicera y yo estoy embrujado por ti. 

Y lo mejor, no quiero salir de ese hechizo


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares