Cruce de miradas
Cruzamos las miradas
Y en ese momento supe que ya no había vuelta atrás. En ese
momento supe que por más que quisiera estabas dentro de mí, que iba a necesitar
ver esos ojos más veces, esos labios, esa voz.
Te rocé
Y mi piel supo cual quería que fuese su reposo, mi boca supo
cual iba a ser su nuevo manjar y mi lengua…esa va por libre y es libidinosa.
Te pensé
Y mi mente, mi jodida cabeza pensante no ha podido dejar de
imaginar contigo, junto a ti, encima de ti, debajo de ti, dentro de ti.
Y ahora
Ahora ¿cómo quieres que me comporte con normalidad? Si te
veo y te deseo, si te oigo y te anhelo, si te pienso y te creo… ¿Cómo?
No puedo
Y aquí me tienes
Con esta sonrisa de bobo, sentado frente a ti, escuchándote
y pensando “que no lo note”.
Así que ya sabes que esta mirada no es más que un torpe
intento de recordarte, de grabar en mi memoria la película de nuestro
encuentro.
Porque los ojos no mienten y los míos menos.
Comentarios
Publicar un comentario