Deseo
La prisión del deseo te atrapa
Sientes como arden las venas,
como la sangre bulle. Notas como tu raciocinio se paga y sólo queda el
instinto.
Irracional, salvaje y primario.
Pero te envuelve.
Eres todo fuego, todo descontrol,
desafías las leyes de la lógica, la ética y la moral. Desafías las
convenciones, desafías al mundo…y no te importa.
Te excita incluso más.
Te sientes poderoso, te sientes
vivo, fuerte.
El deseo.
Es un agujero negro que no se
llena nunca, que te come, que te desgarra por dentro en una masoquista
necesidad de sentir.
Te deseo.
Cuanta pasión en dos palabras,
cuanto secreto, cuanto misterio, cuanta locura, cuanta aventura.
Vivo preso del deseo, encadenado
a mis instintos, a mis sueños más oscuros y perversos, a mis fantasías más
locas.
Y solo hay una liberación
posible.
Comentarios
Publicar un comentario